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Terra
La Coctelera

Mis impresiones de una escritora

Ayer tuve la oportunidad de reunirme con una verdadera escritora. Nos encontramos en la biblioteca del instituto rodeados de libros, un ambiente muy idóneo. Durante una hora aproximadamente mantuvimos una entrevista en la cual comentamos varios temas. Carolina Otero nos contó cómo comenzó su pasión por la escritura. Fue un tanto peculiar, pues a los once años le escribía cartas de amor a su profesor. A partir de ahí se interesó por escribir tanto poesía como narrativa. El comentario que más me llamó la atención fue que en su adolescencia se sentía sola y desplazada y por eso se refugiaba en la escritura. Creo ha sido una buena experiencia pues nunca había tenido la oportunidad que hablar con una auténtica escritora.

Los Capuleto y los Montesco en el siglo XXI

Crepúsculo: Un amor peligroso
Stephenie Meyer
Alfaguara
Madrid, 2006
512 páginas
15,95 euros

"Hay tres cosas de las que estoy totalmente segura... Primera, Edward es un vampiro. Segunda, Una parte de él se muere por beber mi sangre. Tercera, estoy total y perdidamente enamorada de él."

A simple vista esta historia puede parecer la típica historia de amor de adolescentes, y en cierta manera lo es: una chica nueva llega a un nuevo pueblo y se enamora del chico guapo. Pero… ¿entra en el estereotipo de primer amor que el chico se pase todo el libro queriendo comerse a la chica en cuestión, Bella?
La historia comienza cuando una joven se muda al pequeño pueblo de Forks donde al poco de llegar conocerá a Edward. Entre los dos surgirá una conexión inexplicable. Serían una pareja como cualquier otra si no fuera porque él es un vampiro y ella una frágil humana. El libro, narrado en primera persona por Bella, te introduce en su mundo y te hace sentir cada una de las emociones que siente. La trama es interesante desde principio a fin. Te mantiene la intriga de forma que no te imaginas lo que va a ocurrir. Sin duda, lo más interesante es la historia de amor entre la pareja protagonista. Ella daría lo que fuera por estar con él y él quiere estar lo más alejado de ella, pues se muere por beber su sangre. Su historia de amor prohibida nos recuerda a Romeo y Julieta de William Shakespeare. No tienes por qué ser una adolescente para que este libro te apasione. La historia está tan bien contada y es tan conmovedora que incluso mujeres de cuarenta años pueden disfrutar de ella. Es un libro esencial para conocer una auténtica historia de amor verdadero.
Le pongo una nota de 9.5 porque en algunos momentos Bella se emociona demasiado en sus pensamientos sobre Edward.

Receta para hacerte odiar

Ingredientes:

- Un grupo de amigas (5 ó 6).

- Comentarios irónicos.

- Ver House (Te recomiendo los capítulos 7 y 8 de la 2ª temporada).

- Pasar de tus amigas.

- 3 cucharadas soperas de malhumor.

- 2 vasos de ganas de discutir.

- Sentirte superior.

- Escucha la canción de las Pussycat Dolls llamada de “When I grow up”.

- Un poquito de limón.

Procederemos de la siguiente manera:

1. Para empezar, debes estar distanciada de tu amigas, para ello debes ir siempre por libre. Ayudaría que te sintieras superior a ellas. Puedes mostrar esta actitud mirándolas por encima del hombro y no muestras interés cuando te hablen. Con esto ya conseguimos iniciar ese odio de tus amigas hacia ti.

2. Al ir siempre a tu rollo, tus amigas querrán hablar contigo para ponerle solución. Cuando esto ocurra, muéstrate indiferente. Que se den cuenta de que no vas a hacer nada por solucionar ese distanciamiento. Comienza a discutirles todo lo que te digan con malhumor.

3. Si no sabes cómo comportarte de esa forma, te recomiendo que veas los capítulos de House indicados en la sección de ingredientes. Así aprenderás cómo hacer comentarios irónicos para cabrear más a tus amigas. También puedes inspirarte escuchando la canción de la Pussycat Dolls.

Si has seguido los pasos anteriores tus amigas deberían haberte dejado de hablar.
¡Enhorabuena, te has quedado sin amigas y dudo que algún día te vuelvan a dirigir la palabra!

Falsa Apariencia

Cuando James Graham cumplió 30 años perdió la llave de la puerta de los sueños. Él sabía que no aguantaría por mucho tiempo esta situación y que tarde o temprano acabaría todo. La situación había cambiado mucho desde que nos conocimos hace quince años y comenzamos nuestra relación. Por mucho que me quisiera yo no podía perdonárselo. Me había perdido para siempre. Nunca podría volver a nuestro mundo. Yo jamás volvería con él.

Desde que James y su familia llegaron a Baltimore, siempre fueron rechazados socialmente. Creo que la gente del pueblo nunca llegó a aceptarlos en los siete años que estuvieron viviendo aquí. Nunca entendí muy bien el porqué de ese desprecio, hasta hace unas semanas, por supuesto. Por aquel entonces yo sólo era una niña de catorce años, muy risueña e infantil. ¡Cómo han cambiado las cosas! Recuerdo que el primer día que James entró a clase yo fui la primera en llamarlo “bicho raro”. La verdad es que no sé por qué, no tenía ningún motivo, no lo conocía. Supongo que el escuchar tantos comentarios negativos sobre su familia me hizo reaccionar así. Aunque creo que tenía razón al llamarlo de esa forma ya que su familia tenía mucho dinero y, sin embargo, en lugar de juntarse con mi grupo de amigos y conmigo, prefería ser un solitario. Tendría que pasar un año para que nos conociéramos y me enamorara locamente de él. Durante ese año yo cambié mucho. Dejé de ser tan superficial y comencé a buscar amigos que me quisieran por lo que yo era y no por lo que tenía. Pero fue más difícil de lo que pensaba. Mis amigos me dejaron de lado y no logré hacer amistad con nadie.
Llegó el cuatro de octubre, mi quince cumpleaños. Siempre había sido uno de los días más importantes en el calendario de los jóvenes de Baltimore ya que si estabas invitado serías de los “guays” del instituto y si no, serías un perdedor. Por supuesto, ese año no iba a haber fiesta.
La mañana de mi cumpleaños mis padres me felicitaron y mi hermana mayor, Blair, que se encontraba en su segundo año de la universidad me regaló el joyero que mi abuela le dejó en su lecho de muerte. Desde pequeña siempre me había fascinado ese precioso y antiquísimo joyero. Según me contó mi hermana ese joyero tendría unos seiscientos años de antigüedad. Fue el primer y verdadero amor de mi abuela quien se lo regaló. Pero tristemente fue un regalo de despedida y es que no podían estar juntos a pesar de que estaban muy enamorados. Esto sólo se lo contó a mi hermana, que más tarde me lo contaría a mí. Nunca sabríamos el porqué de esa ruptura (o eso pensaba yo) ya que mi abuela murió cuando yo tenía tres años. Mi hermana le prometió que me regalaría el joyero y me contaría esa historia cuando fuera lo suficientemente mayor. No recibí ninguna felicitación de la gente del instituto hasta que a última hora encontré en mi taquilla una nota en la que ponía:

¡FELIZ CUMPLEAÑOS! Reúnete conmigo al salir del instituto en el Parque Stanford, tengo que darte mi regalo.

G.

No tenía el cuerpo para sorpresitas, pero debía acudir a esa cita. Al fin y al cabo era la única persona, a parte de mi familia, que se había acordado de mi cumpleaños.
Llegué al parque, pero sólo había niños con sus madres. Me senté en un banco y esperé. De pronto, una mano con un pequeño paquete apareció delante de mí. Al girarme no pude evitarlo y exclamé:

 ¡¡J-A-M-E-S G-R-A-H-A-M!!¿Tú eres el que me ha enviado el anónimo?
 Sí, ¿qué pasa, no te alegras?
 Eeeh, mmm, bueno no sé, supongo que no te esperaba a ti. Ni se me había pasado por la cabeza que hubieras sido tú.
 Bueno, mientras piensas si te alegras o no, abre tu regalo.
 Aaah, vale.

Era un paquete muy pequeño para lo que pesaba. El regalo estaba metido en una cajita. Al abrirla encontré una llave, vieja y pesada. ¿Pero porque me regalaba James una llave? No le encontraba ningún sentido.

 ¿Una llave? Y además está oxidada.
 ¿No te gusta?
 Pues no sé que decirte. ¿Tiene que abrir algo, o simplemente es un objeto de decoración?
 Lo descubrirás cuando llegué el momento.
 Si tú lo dices.  No lo entendí, que me quería decir con eso.
 ¿Te apetece ir a tomar algo conmigo? Invito yo.
 Claro, has sido el único en todo el instituto que me ha felicitado, es lo mínimo que puedo hacer para agradecértelo.

Pasamos una tarde de lo más entretenida. Congeniamos enseguida. Teníamos mucho en común. Además él era muy divertido. James había madurado mucho físicamente durante ese año. Siempre había tenido un cierto atractivo, pero ahora era algo exagerado. Era realmente guapo. Sus ojos eran de un color miel que destacaban notablemente porque tenía el pelo moreno. Era bastante alto, alrededor de un metro setenta por lo que superaba en unos diez centímetros. Mi pelo también era moreno y mis ojos verdes. Hacíamos buena pareja.
Me acompañó amablemente hasta mi casa ya que se nos había hecho tarde y había oscurecido.

 Bueno ya hemos llegado. Gracias de nuevo por el regalo y por distraerme esta tarde. Te lo agradezco de verdad.
 No hay de que, sólo he hecho lo que tenía que hacer.  Ya estamos otra vez, ¿cómo que lo que tenía que hacer? Una vez más no lo entendí.
 Nos vemos mañana en clase.
 Esto, sí claro,  me dirigía hacia la puerta cuando me dijo  Sophie, ¿te gustaría repetir lo de esta tarde, cualquier otro día?
 No lo sé, estas semanas voy a estar muy ocupada y no sé si tendré tiempo para quedar. ¿En otro momento?
 Sí, no te preocupes. Adiós, nos vemos.
 Adiós.

No sé porqué, pero me resultó realmente difícil decirle que no. Yo no me encontraba en un buen momento, y no buscaba ningún tipo de relación amorosa. Aunque congeniábamos, no quería que me vieran con el solitario del pueblo. Bastante arruinada estaba ya mi reputación.

James y yo no volvimos a quedar hasta que tuvimos que hacer un trabajo para el instituto. Fue entonces cuando empecé a enamorarme de verdad e interesarme por él. Muy pronto nos convertimos en una pareja inseparable. No hacíamos nada el uno sin el otro. Éramos una de esas parejas empalagosas siempre haciéndonos mimitos. Si antes de salir con James ya no tenía amigos ahora que salía con el “bicho raro” me había enemistado con todo el pueblo. Pero no me importaba en absoluto porque estaba enamorada del chico más maravilloso del mundo y él me quería con locura. Contra todo pronóstico al terminar el instituto continuamos nuestra relación. James no se lo pensó dos veces y se matriculó en Yale para poder estar conmigo. Durante los cinco años que duró mi licenciatura de Periodismo, James no se separó de mí. Me ayudó a estudiar en cada uno de mis exámenes. No sé de dónde sacaba el tiempo él para estudiar, pero terminó su licenciatura en Derecho con una matricula. Su familia nos pagó un apartamento durante esos cinco años a pesar de oponerme a que lo costearan todo. El mejor lugar para encontrar trabajo era sin duda Nueva York. Nos mudamos a Brooklyn y James consiguió un trabajo de prácticas en uno de los bufetes más importantes de Nueva York. A mi me costó encontrar trabajo pero con la ayuda de James conseguí entrar en la MTV en prácticas. Durante los años siguientes James fue ascendiendo puestos en el bufete donde comenzó a realizar las prácticas. Era sorprendentemente bueno. Estaba realmente orgullosa de él. Yo, en cambio, no había prosperado mucho. Había cambiado bastante de trabajo, nunca llegaba a encajar bien en ningún trabajo. Trabajé para distintas televisiones como reportera o redactora. Indiferentes publicaciones como revistas o periódicos. Cuando me despidieron de mi último trabajo en una revista de adolescentes James y yo pensamos en mudarnos. Tras muchas disputas convencí a James de que fuéramos a Seattle. Donde se había instalado su familia dos años antes. Se opuso mucho pero finalmente aceptó.

Nos mudamos un par de días antes del treinta cumpleaños de James que era el 30 de diciembre. Allegar fuimos directos a casa de su familia. Nos recibió un mayordomo que nos condujo al salón donde ya nos esperaba la madre de James, Lorelai Graham. No nos habíamos visto desde la graduación del instituto hace trece años. Nunca había entendido muy bien por qué James no quería que visitáramos a su familia ya que se llevaban estupendamente, por eso me extrañaba. Lorelai no había cambiado nada, por imposible que pareciera. Tenía exactamente el mismo aspecto, hermosa y delicada. Casi parecía una diosa, si no fuera por las grandes ojeras que siempre tenía. Aparentaba una edad muy similar a la de James alrededor de los treinta, cosa que era imposible. Mientras yo seguía asimilando que Lorelai no había envejecido en trece años aparecieron William y Rachel, el padre y la supuesta hermana de James. Ellos tampoco habían envejecido. Podía entender que a sus padres no se les notaran tanto los años porque ya eran adultos pero lo de Rachel no lo podía asumir. Tenía diecisiete años cuando la conocí y ahora tenía ese mismo aspecto de adolescente a pesar de los años que habían pasado. Me quedé atónita, no reaccionaba. Rachel debía ser mayor que yo pero no lo aparentaba para nada. Me resigné a poner buena cara, ya interrogaría a James más tarde.
Tras pasar unas horas poniéndonos al día, James y yo nos subimos a deshacer el equipaje. De camino a la habitación nos encontramos con su tío, Alfred. Como ya era normal, no me sorprendió que tampoco hubiera envejecido. Siempre me había parecido interesante que el tío de James sólo tuviera veintitrés años cuando lo conocí. Le tenía un cariño especial, mejor dicho existía un aprecio mutuo. La familia Graham nunca me había aceptado como la novia y ahora prometida de James. Yo siempre había intentado agradarles, pero todos mis esfuerzos fueron en vano. Sin embargo, Alfred era el único que me trataba bien y se preocupaba por mí. Me había contado muchas historias durante el tiempo que estuve en el instituto, sobre su vida, diferentes leyendas urbanas, todas ellas muy interesantes. A pesar de no habernos visto en tantos años nuestra relación seguía justo como la dejamos tiempo atrás.

 ¡Tío Alfred!  le grité.
 Madre mía, ¿eres tú mi pequeña Sophie? ¡Cuánto has crecido!
 Bueno, yo no puedo decir lo mismo de ti  cambió radicalmente la expresión de su cara ante mi respuesta.
 James, mi sobrino favorito  cambió rápidamente de tema.
 ¡Cuánto tiempo! Estás genial. ¿Qué tal tu vida?
 Muy bien como siempre, disfrutando de mi larga vida.
 Nos vemos más tarde, que ahora estamos realmente cansados.
 De acuerdo, hasta luego.

Tras deshacer el equipaje y descansar nos dirigimos hacia el Lago Washington con el pequeño yate que su familia poseía. Quería pasar tiempo a sola con James para hablar. Además él también quería estar a solas conmigo debía contarme algo importante. Por aquel entonces no me podía imaginar que lo que me iba a contar era lo mismo que yo le iba a pedir.

 Creo que ya sabes sobre qué te voy a preguntar, ¿no?
 Eso creo. Primero quiero que me prometas que no te vas a asustar y que no juzgarás hasta haber reflexionado.
 Claro, te lo prometo. No puede ser algo tan malo.
 Según como lo mires. No soy un humano como tú. Tenemos algunas diferencias considerables.
 Ah, si, ¿qué diferencias?
 Para empezar, tu sangre y la mía no son las mismas, realmente yo no tengo sangre, sino ponzoña.
 ¿Ponzoña? ¿Eso no es veneno?
 Sí, pero también es la sangre de los vampiros  ¿James es un vampiro y me entero ahora, después de quince años?  Eso no quiere decir que sea un vampiro, al menos por ahora.
 ¿Qué quieres decir con eso? ¡Explícate!
 Verás, mi madre es un vampiro, si no recuerdo mal tiene alrededor de trescientos años, sin embargo, mi padre hace solo treinta años que se convirtió en vampiro.  ¡MIS SUEGROS SON VAMPIROS! ¡Y me los cuentas ahora!  Mi madre vagaba por el mundo como una solitaria sin rumbo fijo hasta que conoció a mi padre, su alma gemela. Por aquel entonces como mi padre era humano podía dejar embarazada a mi madre. Pero el resultado no sería el corriente. Yo nací siendo mortal, pero con ponzoña en las venas. Por eso mis padres no envejecen al igual que el resto de mi “familia”. Rachel no es mi hermana sino una simple chica que se unió a mi familia hace unos años cuando se convirtió. Rachel decidió convertirse en “vegetariana”. Es así como se hacen llamar los vampiros que no beben sangre humana, sino de animales.
 ¿Existen más familias “vegetarianas”?  No sé ni cómo pude articular palabra después de todo lo que me había soltado en unos minutos.
 Sí, creo que existe una familia llamada Cullen que vive por aquí cerca, pero no los conozco. Volviendo a mi familia, Alfred no es mi tío sino mi abuelo materno. No puedo ni calcular la edad que tiene. Respecto a mí dentro de poco voy a cambiar radicalmente. Mis padres decidieron que cuando tuviera su misma edad física, treinta años me convertirían en vampiro. Piensan que ya he vivido lo suficiente como mortal y que ha llegado la hora de convertirme en un miembro real de la familia, un vampiro.

Ahora sí que no podía articular palabra, había sido demasiado. James lo notó en mi cara y se bajó a los camarotes para dejarme a sola, debía asimilar mucho. Con todo esto James me había demostrado que no podía confiar en él. En quince años yo había sido totalmente sincera con él, pero, en cambio, James no me había contado toda la verdad sobre él. Dentro de poco iba a dejar de ser humano. Según había entendido su padre se convirtió en vampiro para poder estar con Lorelai. Sacrificó su vida humana por amor. Realmente no entendí si contándome todo esto me quería decir que debía convertirme yo también en vampiro. Estaba realmente confundida.

Ahora todo encajaba: no le agradaba a su familia porque era humana, no los visitábamos para no enterarme de que no envejecían, poseían tantas riquezas porque lo habían acumulado durante años y las historias de Alfred me contaba eran en realidad sus vivencias como vampiro durante siglos. Solo me faltaba por saber una cosa, ¿qué iba a pasar entre nosotros?

 James…
 Sé que esto es muy costoso de asimilar, no hace falta que digas nada.
 Pero…nosotros...
 Tienes tres opciones, la primera quedarte conmigo como humana y envejecer mientras yo sigo teniendo treinta años. La segunda dejarme y cada uno seguir con su vida. Y la tercera y última convertirte en vampiro para poder compartir tu vida con el hombre al que amas y que te quiere con locura. Sé que es duro, pero debes elegir. Tanto tú como yo sabemos que estamos hechos el uno para el otro, almas gemelas. Me encantaría que eligieras la tercera opción, por supuesto, pero es elección tuya.

Siempre me había imaginado mi vida junto a James, con hijos y felizmente casados pero siendo mortales. Me acababa de enterar de que existían los vampiros, cosa que jamás me podría haber imaginado. Me iba a costar mucho llegar a una decisión, pero no quería alargar mi angustia. Debía tomarla ya. Estaba completamente enamorada de James pero… no podía renunciar a una vida normal y mortal solo por amor. Además estaba realmente enfadada con él, por no habérmelo contado antes, era su prometida. La decisión estaba tomada. No podía quedarme junto a él, por mucho que me doliera.

 James, yo… no puedo hacerlo. Sabes que te quiero y que siempre lo haré pero es demasiado. Debemos terminar con nuestro compromiso y dejar de vernos para siempre.  Dije sollozando.
 Tranquila Sophie, lo entiendo, es lo mejor para ti. Aunque no para mí.
 ¿Cómo dices? No he entendido tu última frase.  En realidad si que la había escuchado pero no quería sentirme más culpable.
 Nada, no tiene importancia.
 Creo que lo mejor sería que nos despidiéramos ahora.
 Pos supuesto, lo que tú creas mas conveniente.

Nos besamos por última vez. Fue el beso más apasionado y más dulce que jamás me había dado. Se había hecho muy tarde, medianoche. Era treinta de diciembre, su treintagésimo cumpleaños, y James había perdido la llave de la puerta de los sueños. Cogí mis cosas y bajé del yate sin mirar atrás.

Tras pasar unos días sin rumbo fijo me decidí por volver a mi casa. Mis padres estaban de viaje por lo que tenía la casa para mí sola. Comencé a guardar todo lo que me recordaba a James. Al coger la llave que me regaló por mi quince cumpleaños no se porqué pero pensé en el joyero de mi abuela. Fui a por este y me día cuenta de que la llave tenía una pequeña inscripción que decía “Forever” que a la vez también se encontraba en el joyero. Intenté abrirlo y lo conseguí. Estaba lleno de cartas y viejas fotografías. Había un sobre con mi nombre en él. Lo abrí y pude ver que se trataba de una pequeña nota.


Querida Sophie,

espero que leas esto a tiempo para no cometer el mismo error que cometí yo cuando tenía veinte años estando en tu misma situación. No importa lo que te pida James. Si tienes que renunciar a ser mortal, hazlo. Yo no lo hice en su momento y me arrepentí toda mi vida de no haber seguido junto a Alfred. Debía haberle dejado que me convirtiera en vampiro cuando me lo propuso.

Recuerda que una vez que tomas la decisión el vampiro desaparece de tu vida y jamás vuelves a saber nada de él. Solo tienes una oportunidad en la vida de hacer las cosas bien.

Te quiero

Samaire Shepherd


Me quedé un poco confusa durante unos minutos. ¿Cómo podía saber mi abuela que James y yo íbamos a enamorarnos? Pronto continué ojeando entre los papeles. Encontré una foto de mi abuela y de Alfred. ¡El abuelo de James! Supuse que Alfred sabía que yo era la nieta de Samaire, por eso siempre me trató tan bien. También hallé una especie de árbol genealógico un poco extraño. En el había escritos distintos nombres y años. Había muchos corazones y en ellos estaban las fotos de las parejas con sus nombres. Me quedé paralizada cuando vi un corazón con mi cara y la de James. Se trataba de un corazón roto en dos, con la fecha en la que nos conocimos y en la que terminé con él. El corazón de mi abuela también estaba roto. Del mismo modo otros corazones estaban sin romper y sin fecha de finalización. Estuve investigando ese viejo árbol genealógico durante un buen rato. Por fin descubrí un pequeño escrito donde explicaba el funcionamiento de este.

El amor de un vampiro está escrito antes de nacer. Si la pareja seleccionada para el vampiro no lo acepta por su condición, este no tendrá más oportunidades en el amor.

Será condenado a vivir eternamente sin amor. Además no podrá ver a la que debería ser su pareja desde el momento en que esta así lo decida.

Estaba destrozada. Rompí a llorar y no pude parar en un par de horas. Había condenado a James para toda la vida por haber sido egoísta. Jamás me podría perdonar. Ese fue el momento en el que juré vivir sin amor y sola. Yo también había perdido la llave de la puerta de los sueños.























Halloween vs Don Juan Tenorio

En Estados Unidos se conmemora la Víspera de Todos los Santos con la fiesta de Halloween el día 31 de octubre mientras que en España se celebra el día de todos los santos el día 1 de noviembre.

La palabra Halloween viene de contraer All Hallow's Eve que significa Víspera del Día de los Santos. Se celebra el día 31 de octubre porque el ganado se recogía para volver a los establos ya que empezaba el invierno. Los espíritus se supone que salen de los cementerios para resucitar en el cuerpo de los vivos. Para impedir esto los celtas ponían calaveras, huesos para ahuyentarlos. Por eso ahora se decoran las casas con motivos siniestros.
La tradición de que los niños vayan pidiendo “Truco o trato” se debe a que Jack O'Lantern, un malvado granjero que fue capaz de engañar al demonio, deambulaba por las aldeas pidiendo “Truco o trato”. Debías elegir “trato” por malo que fuera ya que el “truco” era maldecir las casas, matar al ganado, etc. Para protegerse de Jack O'Lantern se comenzó a realizar calabazas como formas horrendas para evitar que se presentara en tu casa. De este granjero también viene la tradición de poner dentro de las calabazas luz para guiar a Jack O'Lantern en su deambulo por la tierra ya que fue expulsado tanto del cielo por sus actos como del infierno por hacer pactos con el diablo.

En España la tradición es que todas las noches vísperas de el día de Todos los Santos se representa Don Juan Tenorio ya que en el final de la obra los dos enamorados mueren y en el último momento aparece Doña Inés, la amada, y Don Juan Tenorio se arrepiente de todos los males que ha hecho por le que acaba en el cielo junto a su amada.

Bibliografía: Wikipedia, Google.

Curriculum Vitae

DATOS PERSONALES

Nombre: Sonia
Apellidos: Martínez Pardo
Dirección: Oxford Street 15 (London)
Fecha y lugar de nacimiento: 23-01-1991 Requena (Valencia)
Estado civil: Soltera
Permiso de conducir: B2
DNI: 735644551-A
Teléfono: 0058-12910

FORMACIÓN ACADÉMICA
Licenciada en Periodismo (2010-2015)
Universidad de Valencia
Un año en la Universidad de Valencia
Mejores calificaciones: - Lengua Castellana 10
- Redacción 10 - Escritura 10
Master en Periodismo Internacional

FORMACIÓN COMPLEMENTARIA

Curso de Audiovisuales (100 horas) Universidad de Valencia
Curso de Radio (120 horas) Universidad de Madrid
Curso de Fotografía (110 horas) Universidad de Madrid

EXPERIENCIA PROFESIONAL
Prácticas en el Periódico Levante
Trabajo durante 3 meses en TVE

ACTIVIDADES REALIZADAS
Traducción de artículos en el New York Times
Intérprete en el Congreso de los Diputados

IDIOMAS E INFÓRMATICA
Inglés Nivel C2
Francés Nivel B2
Informática Windows XP

AFICIONES
Fotografía, redacción, cine, viajar.

Currículo cerrado a 17 de Octubre de 2017


Federico García Lorca

Para comenzar este trabajo explicaré por qué he elegido a Federico García Lorca. Tiene una gran relación con la gran ciudad de Nueva York y como siento un gran aprecio por esta y Lorca escribió sobre ella hablaré sobre la vida de este escritor.

Federico García Lorca nació en 1898 en Granada y murió fusilado en 1936 poco después de comenzar la Guerra Civil. Su padre fue un hacendado granadino y su madre fue maestra. Eran una familia con recursos lo que permitió a Lorca que estudiara derecho, filosofía y letras. Empezó a escribir desde muy joven. Al trasladarse a Madrid entró en contacto con los miembros de la Generación del 27. Durante el curso 1929-1930 viajó a Nueva York ciudad que le impresionó y le inspiró el libro de poemas Poeta en Nueva York. Al regresar a España tras pasar por Cuba fundó el teatro universitario La Barraca, que se dedicaría a representar teatro clásico.

Se preocupaba mucho por su aspecto físico. De su personalidad cabe destacar su vitalidad y simpatía pero por otro lado siente un íntimo molestar por el hecho de ser homosexual. Esta se refleja mucho en sus distintas obras.

Poeta en Nueva York (1940) fue una de las muestras del surrealismo español. En su obra podemos encontrar metáforas incoherentes, el verso libre, las imágenes visionarias, etc. Todos estos recursos intentan construir un mundo inhumano para expresar la discordia entre la naturaleza y civilización. También podemos apreciar las atmósferas angustiosas, el tono oscuro y un ambiente sofocante, multitudinario y antihumano.

Otras de sus obras más importantes son el Romancero Gitano y Primeras Canciones.

Su teatro fue el más destacado de la Generación del 27. Consiguió la unión de poesía y realidad. Entre sus obras podemos destacar Bodas de Sangre en prosa y verso, sobre la novia que huye con su amante el día de la boda, Yerma, poema trágico en torno a la infecundidad de la protagonista y La casa de Bernarda Alba sobre el drama de las hijas de Bernarda, corroídas por la envidia y la pasión.

Federico García Lorca es el máximo representante y con mayor influencia de la literatura española del siglo XX. Su visión de Nueva York choca bastante con la mía ya que él ve la ciudad como algo muy oscuro y deprimente cuando yo la veo totalmente al contrario, llena de vida, de oportunidades, con mucha gente de todas partes del mundo. Seguramente esto se deba a que él visitó Nueva York en los años 40 y yo en el 2007.

Bibliografía:

Historia Universal, Espasa Calpe, Madrid, 2003

Historia de la Literatura Universal, Madrid, 1980

http://html.rincondelvago.com/federico-garcia-lorca_7.html

Autorretrato

Me llamo Sonia. Del griego Sofía que significa “sabiduría”. El motivo de que me pusieran se ese nombre se debe a que la novia que tuvo mi padre antes conocer a mi madre se llamaba así y como fue una persona muy importante en su vida, decidió ponerme su nombre.
Mi padre es de una aldea cerca de Requena, La Portera donde paso todos mis veranos. Allí tengo grandes amigos y he pasado momentos muy singulares. Mi madre es de Requena.

Físicamente me parezco a mi madre, sobre todo de pequeña cuando éramos exactamente iguales. También me parezco a mi hermana pequeña, Miriam. Soy bastante bajita, como mi abuela paterna. Tengo el pelo castaño oscuro y rizado. Mis ojos son del color de la Coca-Cola según dice una de mis nuevas compañeras de clase.

Mis amigas dicen de mí que soy extrovertida y alegre. También soy graciosa pero solo en mi grupo de amigas. Al principio soy siempre tímida pero en cuanto conozco a las personas, me desenvuelvo con facilidad. Mi madre dice que soy inteligente, como cualquier madre. Siempre he sido muy buena estudiante hasta este último año, que estoy repitiendo 1º de bachillerato, porque el año pasado me despiste.

Creo que lo que más me caracteriza es mi afición por el cine. Me encanta ver películas y comprarme las que más me gustan, es por eso por lo que tengo una gran colección de Vds. En mi habitación. También me gusta seguir las series de televisión sobre todo si son “made in USA”.
Me encantan los musicales especialmente desde que vi dos grandes musicales en Broadway, “La bella y la bestia” y “El fantasma de la ópera”.
Mi gran sueño siempre ha sido viajar a Nueva York que lo cumplí en 2007 cuando fui con mi padre. Espero poder viajar más en el futuro y conocer lo máximo que pueda de este gran mundo.
No tengo decidido que voy estudiar pero tengo claro que quiero trabajar fuera de España quizá en Inglaterra o en EE.UU. Entre las posibles carreras que me gustaría estudiar se encuentran periodismo, audiovisuales o traducción e interpretación de inglés ya que es el idioma que más me gusta.